La poeta y ensayista Renée Acosta presentó en la Biblioteca Miguel de Cervantes la charla “De la crueldad y lo sagrado, viaje épico-mítico de Antonin Artaud en la Sierra Tarahumara”, como parte del programa Paréntesis Cultural.
Durante el encuentro, Acosta revisó la experiencia del escritor francés entre los rarámuri y la manera en que ese viaje transformó su pensamiento, su escritura y su búsqueda personal. Más que un desplazamiento geográfico, explicó, Artaud entendió su estancia en la sierra como una exploración espiritual y una ruptura con las formas occidentales de comprender el mundo.
Según la interpretación compartida por la autora, Artaud veía a los rarámuri como portadores de conocimientos antiguos y llegó a describirlos como una “raza principio”. Su interés se concentró en la ceremonia del jíkuri, en los saberes rituales y en la posibilidad de encontrar otra relación entre cuerpo, conciencia y naturaleza.
La charla también abordó la imagen de México que circulaba entre artistas, escritores y viajeros europeos durante la primera mitad del siglo XX. Para algunos de ellos, el país aparecía como un territorio asociado con plantas sagradas, curanderismo, herbolaria y tradiciones que parecían ofrecer una alternativa frente al racionalismo occidental.
Acosta aclaró que la presencia de Artaud no se limita a esta investigación. Su obra, reconoció, atraviesa buena parte de su propia escritura. Las lecturas, preguntas e imágenes tomadas del autor francés terminaron incorporándose a sus textos y a su manera de pensar la poesía.
Uno de los conceptos centrales de la conversación fue el de poética cuántica, propuesta con la que Acosta busca relacionar intuición, pensamiento científico, emoción y experiencia estética. La autora la describió como un equilibrio entre lo místico y lo intelectual, donde ideas consideradas abstractas pueden ser percibidas también desde la sensibilidad artística.
Para explicar esta relación mencionó obras como Un golpe de dados, de Stéphane Mallarmé, y recurrió a ideas de Martin Heidegger e Immanuel Kant sobre el ser y lo sublime. El objetivo, señaló, no es convertir la poesía en una explicación científica, sino encontrar un lenguaje capaz de acercarse emocionalmente a conceptos difíciles de representar.
La charla permitió revisar el viaje de Artaud sin reducirlo a una anécdota exótica. Su paso por la Sierra Tarahumara continúa generando discusiones sobre literatura, antropología, ritualidad y las formas en que autores extranjeros interpretaron a los pueblos originarios de México.