Dolly Parton, una de las compositoras e intérpretes más influyentes de la música estadounidense, murió este martes a los 80 años en Nashville, Tennessee, después de una carrera de más de seis décadas que llevó al country mucho más allá de sus fronteras tradicionales.
La muerte de la cantante fue confirmada por su familia y su publicista. De acuerdo con Associated Press, Parton falleció de manera pacífica y hasta el momento no se ha informado públicamente la causa.
Nacida el 19 de enero de 1946 en una familia numerosa de una zona rural de Tennessee, Parton construyó una trayectoria que comenzó desde la música country y terminó por abarcar también el pop, el cine, la televisión, los negocios y la filantropía. Durante su carrera vendió más de 100 millones de discos y obtuvo 11 premios Grammy, además de un reconocimiento de la Academia de la Grabación por su trayectoria.
Pero una parte central de su legado está en la composición. Parton escribió más de 3 mil canciones, entre ellas Jolene, Coat of Many Colors, 9 to 5 y I Will Always Love You. Esta última tuvo una segunda vida mundial cuando Whitney Houston grabó su propia versión en 1992 para la película The Bodyguard, convirtiéndola en uno de los temas más conocidos de aquella década.
Su trabajo ayudó a cambiar el lugar que ocupaban las mujeres dentro de una industria dominada durante décadas por figuras masculinas. Parton escribió sobre pobreza, relaciones personales, trabajo y autonomía desde una identidad que nunca intentó desligar de sus orígenes en las montañas de Tennessee.
Su presencia tampoco quedó limitada a los escenarios. En 1980 protagonizó junto a Jane Fonda y Lily Tomlin la comedia 9 to 5, para la que escribió la canción del mismo nombre. También desarrolló una importante faceta empresarial, entre cuyos proyectos destaca Dollywood, el parque temático establecido en Tennessee y convertido con los años en uno de los principales destinos turísticos de la región.
Fuera del entretenimiento, una de sus iniciativas más conocidas fue Imagination Library, programa fundado en 1995 con el objetivo de entregar libros gratuitamente a niñas y niños. El proyecto surgió inspirado por su padre, quien no sabía leer ni escribir, y actualmente distribuye millones de ejemplares cada mes en distintos países.
Parton también aportó recursos a la investigación médica, entre ellos una donación que contribuyó al desarrollo de una de las vacunas contra el Covid-19. Esa combinación entre una imagen pública deliberadamente exagerada, canciones populares y trabajo filantrópico hizo que su figura trascendiera las divisiones habituales de género musical, generación e incluso posición política en Estados Unidos.
Todavía este año había mantenido actividad pública. En enero celebró sus 80 años con una nueva versión de Light of a Clear Blue Morning, acompañada por artistas como Miley Cyrus, Reba McEntire, Queen Latifah y Lainey Wilson, destinada a recaudar fondos para investigación contra el cáncer infantil. Su sitio oficial anunció además este mes nuevos reconocimientos internacionales por las ventas de su catálogo.
Con la muerte de Dolly Parton desaparece una de las artistas que durante más tiempo permanecieron presentes en la cultura popular estadounidense: primero como cantante country, después como compositora de alcance mundial y finalmente como una figura reconocida incluso por generaciones que conocieron sus canciones mucho después de haber sido escritas.