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Jueves · 27 agosto 2026 · 06:34
Nota

Carmen Muñoz lleva la interculturalidad al centro de Paréntesis Cultural

Chihuahua es un territorio donde conviven personas con lenguas, historias y formas distintas de entender el mundo. Pero compartir una ciudad, una escuela o un mismo estado no significa necesariamente relacionarnos en condiciones de igualdad. A partir de esa diferencia, la lingüista Carmen Muñoz desarrolló la charla ¿A poco somos tan diferentes?, dentro del programa Paréntesis Cultural.

Muñoz se especializa en el análisis del discurso en lengua rarámuri, particularmente en el nawezari decembrino, y utilizó su experiencia para llevar al público por conceptos que suelen emplearse como si significaran lo mismo: diversidad cultural, multiculturalidad e interculturalidad.

La diferencia parece pequeña, pero cambia la manera de observar una sociedad. La diversidad cultural permite reconocer que existen distintas culturas; la multiculturalidad, que estas pueden encontrarse y coexistir dentro de un mismo territorio. El problema aparece cuando esa convivencia se presenta como si todas las personas ocuparan el mismo lugar y tuvieran las mismas posibilidades de ser escuchadas.

Ahí entraron las relaciones de poder.

Muñoz fue desmontando los conceptos para mostrar que no basta con celebrar que una sociedad es diversa cuando entre sus integrantes existen desigualdades sociales, lingüísticas o culturales. Desde esa perspectiva llegó a la interculturalidad, entendida no únicamente como la presencia de culturas diferentes, sino como la posibilidad de establecer relaciones entre ellas.

La educación apareció como uno de los ejemplos más claros: un espacio puede reunir estudiantes provenientes de contextos distintos, pero el verdadero diálogo comienza cuando esas diferencias son reconocidas y pueden participar sin que una visión del mundo sea colocada automáticamente por encima de las demás.

La conversación avanzó entonces hacia la otredad, esa forma en que construimos la idea de “los otros”, y posteriormente hacia la alteridad, concepto que plantea reconocer a otra persona desde su diferencia sin exigirle que se convierta en una extensión de nosotros mismos.

También surgieron asuntos como la aculturación y la apropiación cultural, que llevaron la discusión hacia lo que sucede cuando costumbres, conocimientos, símbolos o prácticas pasan de una cultura a otra y las condiciones en que ocurren esos intercambios.

La parte final dejó de ser únicamente una exposición. El público intervino con comentarios, experiencias y preguntas que Muñoz fue retomando para ampliar la conversación.

Al final, ¿A poco somos tan diferentes? terminó hablando menos de cuánto nos separa y más de cómo convivimos con aquello que no es igual a nosotros.

Porque reconocer que Chihuahua es culturalmente diverso es relativamente sencillo. Lo complejo comienza cuando toca preguntarse quién escucha a quién, desde qué posición y en qué condiciones ocurre ese encuentro.

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