Después de casi tres décadas de formar músicos en la capital, el Conservatorio de Música de Chihuahua inauguró este martes 18 de agosto sus nuevas instalaciones, una sede diseñada específicamente para responder a las necesidades de la enseñanza musical y ubicada frente al Parque Lerdo, en pleno Paseo Bolívar.
El cambio va mucho más allá de una nueva dirección. El edificio cuenta con 32 salones especializados, adecuaciones acústicas y espacios acondicionados para recibir a más de 260 estudiantes, quienes podrán desarrollar clases individuales, ensayos y formación académica en condiciones pensadas para el trabajo con instrumentos y voz.
La nueva sede ocupa una casona que anteriormente funcionó como despacho de abogados y que fue transformada para convertirse en escuela de música. Durante el proceso se realizaron trabajos de aislamiento acústico, acondicionamiento de aulas y renovación del mobiliario, además de incorporar pizarrones, butacas y equipamiento académico nuevo.
El inmueble se encuentra en Paseo Simón Bolívar 421 y dispone de tres niveles y sótano, áreas verdes, recepción y estacionamiento. Su ubicación también modifica la relación del Conservatorio con la ciudad: deja una sede alejada del primer cuadro para incorporarse a uno de los corredores históricos y arquitectónicos más reconocibles de Chihuahua.
La inversión total reportada para la nueva sede ronda los 45 millones de pesos. De ese monto, 30 millones correspondieron a la adquisición del inmueble y alrededor de cuatro millones al equipamiento, mientras que el resto se relaciona con las distintas adecuaciones realizadas para convertir la propiedad en un espacio educativo especializado.
El Conservatorio mantiene una oferta que incluye formación en música, composición y distintas especialidades instrumentales, además de programas propedéuticos y de iniciación. A lo largo de su historia ha formado intérpretes que posteriormente se han incorporado a agrupaciones como la Orquesta Filarmónica del Estado de Chihuahua y la Sinfónica de la UACH.
La apertura también forma parte de una transformación más amplia del sector. El llamado Paseo Cultural Bolívar busca conectar al Conservatorio con espacios como Quinta Gameros, Quinta Touché, el Parque Lerdo y proyectos de exposición artística en la zona, concentrando música, patrimonio y artes visuales dentro de un mismo corredor urbano.
Durante la inauguración participaron René Chavira Venzor, en representación del presidente municipal Marco Bonilla; la directora del Instituto de Cultura del Municipio, Fernanda Bencomo, y autoridades culturales, entre ellas la secretaria de Cultura estatal, Alejandra Enríquez Gutiérrez. El acto institucional, sin embargo, quedó en segundo plano frente al verdadero protagonista de la jornada: un edificio que finalmente comienza a funcionar como la nueva casa de quienes estudian, enseñan y hacen música en Chihuahua.
La antigua sede no desaparecerá de la actividad musical. De acuerdo con información previa a la apertura, permanecerá bajo administración del Conservatorio como una extensión destinada a ensayos, conciertos y otras actividades, ampliando así la infraestructura disponible para la institución.
Con la inauguración, el Conservatorio entra a una nueva etapa con algo elemental para cualquier institución educativa especializada: aulas adecuadas, condiciones acústicas y espacios propios donde la formación musical pueda desarrollarse como merece.