Scott Pilgrim vs. The World, una de las películas más reconocibles del cine juvenil de principios de la década de 2010, regresó a la pantalla de Cineteca Chihuahua durante una función realizada este viernes 21 de agosto.
La cinta combina comedia romántica, acción, fantasía, música y referencias directas a los videojuegos para contar la historia de Scott Pilgrim, un joven bajista que comienza una relación con Ramona Flowers. El problema aparece cuando descubre que, para estar con ella, deberá enfrentarse a sus siete exparejas, convertidas dentro de la película en enemigos con habilidades y combates propios de un videojuego.
Cineteca Chihuahua destacó después de la función la manera en que la historia mezcla elementos fantásticos con situaciones reconocibles de la vida cotidiana. Detrás de las peleas, poderes y exageraciones visuales, la película aborda también la necesidad de madurar, asumir las consecuencias de las propias decisiones y dejar de cargar con relaciones del pasado.
Estrenada en 2010, Scott Pilgrim vs. The World fue dirigida por Edgar Wright y escrita por Wright junto con Michael Bacall. Está basada en la serie de novelas gráficas Scott Pilgrim, creada por el historietista canadiense Bryan Lee O’Malley. Michael Cera interpreta a Scott, mientras que Mary Elizabeth Winstead da vida a Ramona Flowers.
Uno de sus principales rasgos es su lenguaje visual. La película incorpora barras de energía, puntos, textos en pantalla, efectos de sonido escritos y transiciones inspiradas en cómics y videojuegos, recursos que forman parte de la narración y no solamente de la decoración. A eso se suma una presencia constante de la música, ya que Scott forma parte de una banda que intenta abrirse camino en la escena independiente de Toronto.

Aunque en su estreno comercial no recuperó su presupuesto en taquilla, con el paso de los años la película desarrolló un seguimiento de culto y permaneció como una referencia dentro de la cultura pop. Su estilo visual, montaje acelerado y mezcla de géneros contribuyeron a que encontrara nuevas audiencias después de su paso original por los cines.
La función en Cineteca Chihuahua permitió volver a verla en pantalla grande, 16 años después de su estreno, y reunió nuevamente a público alrededor de una película que convirtió una historia sobre relaciones, inseguridades y crecimiento personal en una batalla llena de guitarras, cómics y vidas extra.