El Festival Internacional de Percusiones de Chihuahua (FIP) celebra del 3 al 6 de septiembre su quinta edición con una programación que reúne talleres, clases magistrales y conciertos en distintos espacios de la ciudad, además de la participación de músicos invitados y estudiantes de diversos niveles.
Una parte importante del encuentro se desarrolla en la Sala de Ensayos de la Orquesta Filarmónica del Estado de Chihuahua (OFECH), donde jóvenes músicos han participado en sesiones dedicadas al trabajo de ensamble y al conocimiento de distintos instrumentos de percusión.
El taller Ensamble de Percusiones está abierto a estudiantes de todos los niveles y cuenta con la participación de Chandler White, Melissa Barraza, Timothy Jones y Gabriela Ordóñez Villalobos. Las sesiones comenzaron el jueves 3 y viernes 4 de septiembre por la tarde y continuaron durante el fin de semana en horario matutino.
En las imágenes compartidas durante el festival puede observarse a estudiantes reunidos alrededor de instrumentos como la marimba, trabajando directamente con los docentes invitados. Este formato permite que la formación ocurra desde la práctica colectiva: escuchar, coordinarse con otros intérpretes y comprender cómo se construye una pieza cuando la percusión ocupa el centro del ensamble.
La programación también contempla clases magistrales especializadas. Entre ellas se anunciaron una sesión de snare drum con Kyle Bissantz y otra de steelpan con Chandler White, además de actividades dedicadas a la percusión latina y otros lenguajes musicales.
El FIP no se limita a la parte académica. Durante estos cuatro días se han programado también conciertos en los que participan integrantes del festival junto con músicos invitados. El viernes, por ejemplo, se presentó un ensamble integrado por Shawna Pennock, Kyle Bissantz, Chandler White, Sam Wetzel y el elenco del FIP, mientras que el programa incluye además propuestas relacionadas con el jazz y una sesión colectiva de cierre.
Uno de los objetivos visibles de esta quinta edición es colocar a la percusión más allá de su función habitual como acompañamiento. Instrumentos como marimba, tarola, steelpan y distintas percusiones pueden convertirse en protagonistas de una pieza y mostrar una variedad de timbres, ritmos y posibilidades que muchas veces pasan desapercibidas dentro de agrupaciones más grandes.
El festival permite también el encuentro entre estudiantes chihuahuenses y músicos con otras trayectorias y experiencias. Esa convivencia resulta especialmente valiosa dentro de una disciplina que depende en buena medida del trabajo corporal, la precisión rítmica y la interacción directa entre intérpretes.
La programación de esta edición se ha distribuido entre la Sala de Ensayos de la OFECH y otros espacios vinculados con la formación musical en Chihuahua. Buena parte de las actividades han sido de entrada libre, lo que permite que tanto estudiantes como público general puedan acercarse a conciertos y sesiones formativas.
El V Festival Internacional de Percusiones de Chihuahua concluirá este domingo 6 de septiembre con nuevas actividades y un concierto de clausura de talleres, cerrando cuatro días dedicados a la formación, el intercambio entre músicos y la exploración de distintas formas de entender la percusión.