Una pieza de dos metros de diámetro inspirada en la tradición cerámica de Mata Ortiz ocupa ahora un espacio dentro del Palacio de Gobierno de Chihuahua. Se trata de Antigua tradición: Guacamayas al Sol, obra creada en 2025 por el artista Jesús Octavio “Tavo” Silveira Sandoval.
La esfera pesa alrededor de 80 kilogramos y recupera elementos visuales vinculados con la cultura de Casas Grandes y los diseños que caracterizan a la antigua cerámica de Paquimé, una tradición que siglos después encontró nuevas interpretaciones entre los creadores de Mata Ortiz.
Aunque su apariencia reproduce el lenguaje de una pieza cerámica llevada a una escala extraordinaria, la obra monumental está construida con fibra de vidrio y resina de poliéster, materiales que permiten conservar la forma y trasladarla a espacios públicos sin alcanzar el enorme peso que tendría una vasija de barro de esas dimensiones.
Las guacamayas que aparecen en la composición no son un elemento casual. Estas aves forman parte de la iconografía asociada con Paquimé y remiten a una historia de intercambio y contacto entre regiones que convirtió a Casas Grandes en uno de los centros culturales más importantes del norte de México.
Silveira pertenece a la tradición artística desarrollada en Mata Ortiz, comunidad chihuahuense reconocida por una producción que retomó técnicas y motivos de la cerámica prehispánica de Casas Grandes para construir, con el tiempo, un lenguaje propio y contemporáneo.
Guacamayas al Sol forma parte de una serie de esferas monumentales que ya ha salido de Chihuahua. Estas piezas han sido presentadas en espacios como Casa Chihuahua y Distrito Uno, además del Consulado General de México en El Paso. También llegaron a Chicago durante México Week y al Bosque de Chapultepec como parte de Design Week México 2025.
Su instalación en Palacio de Gobierno acerca ahora este trabajo a quienes recorren uno de los edificios históricos más transitados del Centro de Chihuahua.
La pieza funciona también como un cambio de escala: los trazos que normalmente pueden observarse al sostener una vasija entre las manos aparecen ahora sobre una superficie de varios metros, haciendo visibles detalles, colores y símbolos que conectan el arte contemporáneo de Mata Ortiz con una tradición que se remonta a siglos atrás.