El Templo del Sagrado Corazón de Jesús es uno de los edificios religiosos más reconocibles de la ciudad de Chihuahua. Su fachada de cantera, sus vitrales y la escala de su arquitectura lo han convertido en un referente del paisaje urbano y de la vida religiosa de varias generaciones.
Sus antecedentes se remontan a una pequeña capilla ubicada en el antiguo barrio del Pacífico. En 1919, el padre José María Maya, superior de los religiosos de Chihuahua, convocó a los vecinos para impulsar la construcción de un nuevo templo en un terreno donado por Rosa Terrazas de Muñoz.
La primera piedra del edificio actual fue colocada el 31 de agosto de 1921 y todavía se conserva. El templo fue proyectado con planta de cruz latina, una característica que no resulta evidente al observarlo únicamente desde el exterior.

Uno de sus elementos más distintivos son los vitrales. La luz que atraviesa sus colores transforma el interior a lo largo del día y permite apreciar de otra manera la arquitectura, las esculturas, la cantera y los distintos detalles ornamentales del recinto.
Conocer el Sagrado Corazón es acercarse no sólo a un edificio religioso, sino también a una parte de la memoria urbana de Chihuahua. Su historia reúne arquitectura, devoción y las experiencias de las personas que durante más de un siglo han hecho suyo este espacio.