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Martes · 6 octubre 2026 · 22:13
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“Desarchivar: Zurcir y deshilar” explora la memoria familiar y los afectos heredados

La exposición “Desarchivar: Zurcir y deshilar”, coordinada por Joana Ríos, fue inaugurada como parte de las actividades del 2.º Encuentro de Agentes de Cultura Infantil del Estado de Chihuahua: Diversidades, con una propuesta centrada en los vínculos familiares, la memoria y aquello que una generación deja, de manera consciente o no, en la siguiente.

La muestra parte de una idea sugerente: pensar la memoria como un archivo vivo. No como una colección inmóvil de documentos o fotografías guardadas, sino como algo que permanece activo en los relatos familiares, los objetos, las costumbres, los silencios y las formas en que las personas recuerdan y reconstruyen su propia historia.

El título marca también una ruta para acercarse a la exposición. “Zurcir” implica reparar, unir aquello que se ha separado o recomponer una superficie mediante hilos; “deshilar”, en cambio, supone retirar esos hilos y observar cómo está construida una trama. Las dos acciones funcionan como imágenes para hablar de la memoria: algunas veces intentamos reconstruir lo que pasó y otras necesitamos desmontarlo para comprenderlo.

De acuerdo con la Secretaría de Cultura de Chihuahua, la exposición trabaja alrededor de los afectos heredados, es decir, aquellas experiencias emocionales que forman parte de una historia familiar y que pueden mantenerse presentes con el paso del tiempo. La muestra plantea estos elementos no como recuerdos aislados, sino como parte de una red que conecta pasado y presente.

Dentro del Encuentro de Agentes de Cultura Infantil, esta mirada adquiere además una relación directa con las infancias. La historia de una familia no comienza con cada nueva generación: niñas, niños y adolescentes crecen rodeados de narraciones, imágenes, objetos y experiencias que ya existían antes de ellos y que influyen en la manera en que comprenden su entorno.

En ese sentido, Desarchivar coloca la memoria familiar dentro de una discusión cultural más amplia. Recordar no significa solamente conservar información, sino también elegir qué se cuenta, qué permanece oculto, qué se transforma y qué termina perdiéndose. Cada familia construye de alguna manera su propio archivo, aunque éste no siempre tenga la forma convencional de una caja llena de fotografías o documentos.

La exposición se integra a un encuentro que este año lleva como eje las diversidades, y que ha reunido distintas actividades relacionadas con las experiencias culturales de niñas, niños y adolescentes. La inclusión de una muestra sobre memoria y afectos amplía esa conversación hacia un terreno íntimo: las historias que se transmiten dentro de los hogares y la manera en que esas experiencias participan en la construcción de identidad.

La coordinación de Joana Ríos articula así una propuesta que utiliza el lenguaje de las artes para hablar de algo cotidiano y al mismo tiempo complejo: qué hacemos con aquello que recibimos de quienes estuvieron antes y cómo volvemos a mirar nuestra propia historia.

“Desarchivar: Zurcir y deshilar” suma una dimensión visual y reflexiva al 2.º Encuentro de Agentes de Cultura Infantil, colocando en el centro la memoria no como algo cerrado, sino como una trama que todavía puede revisarse, repararse, cuestionarse y volver a contarse.

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